Estadísticas del blog

Balance anual.

Copiando un poco la idea de mi amiga instantes de silencio, he decidido hacer un pequeño repaso de este 2011, para que comprendáis, porqué dije fatídico y ¡qué narices! para desahogarme yo misma, explotar esta burbuja cual globo con una aguja.

Y el principio supuestamente tenía que haber sido el día 1, pero el año empezó con las navidades pasadas. Discusiones, mal entendidos, y mil cosas más que no hay porqué contar. Pero era un dato que se debía decir. Supongo que a pesar de todos esos malos ratos siempre suelen perdurar los buenos y estas navidades he extrañado a alguien que perdí en abril, un mes lluvioso, nublado y negro. No solo por los ya momentos malos que llevaba de meses anteriores, como ignorancia, malas notas y algo más, sino por ese ingreso en el hospital de mi padre. Las malas noticias que sólo llegaban y por ese final, que conociendo a mi padre fue amargamente feliz.


Estos días sólo he podido pensar en él, en lo muchísimo que le he extrañado en mi cumple (del que siempre se olvidaba y se lo recordaba mi madre), también en lo mucho que se le extrañó en el cumpleaños de mi hermana (que este año no se ha celebrado) y ahora, en navidades, con mis cabreos con él por quitarme mis langostinos, por el repartimiento de canapés y otras tantas cosas, como su forma de preparar las gambas a la plancha o sus ajillos. Cosas buenas al fin y al cabo. Quería hacerle un homenaje, pero se me hace imposible y más hoy, hacerlo, por que me lleva a llorar. Pero esto, me ha servido para poder deciros algo a todos: Disfrutad de la familia, cada segundo de cada minuto de cada hora, ellos os dan toda la felicidad para seguir luchando.


En esos días, después de despedirme, en ese amargo momento de mi vida, cuando he notado quién estaba conmigo, alguien destacó, pero no especialmente por su buen comportamiento, sino por las palabras que me dijo y me hicieron más daño, viniendo de ella, pero no diré nombres, es un recuerdo que para él debería de quedarse fijo en su mente, pero que, al contrario, estoy segura ha olvidado. Y para contrarrestarlo vinieron, sí, hicieron un día más de 200km para estar conmigo, dos amigas que, no puedo decir nada. Me sorprendieron, en gran parte, no creía que lo harían, y me alegró esa Semana Santa. Aunque no vinieron solas y un chico, un tontainas(como se diría por estos lugares), que me ha alegrado hasta la Navidad, que es un corazón de oro a más no poder y que (lo tengo que decir, ¡no lo aguanto!) me ha enseñado que yo, soy una niñata, es mi ejemplo a seguir.


Y no todo primer día se tiene que quedar a medias, superé el reto más duro de mi vida, pasar a septiembre con una sola y sacar el título a pesar de ese tan amargo final de un 2º Bachillerato. Me he demostrado que yo soy mejor de lo que creo y que soy fuerte, dura y (¡para qué engañarnos!) cabezota. Y todo, por pasar un verano, que ha sido inolvidable, desde el primer día, con unos nervios de aupa, hasta el último, que sentía que o moría o era inmortal.


Pasé unos días increíbles con ELLA, la que he sentido sin estar, la que ha estado en todo, la loca de mi AMIGA. Y chicos, cuando digo AMIGA es por que su amistad, es verdadera, no tengo dudas, no siempre alguien viene a visitarte después de un fallecimiento, ni pierde una semana de vacaciones familiares por estar contigo, apoyándote y hacerte sonreír, no todo el mundo te sabe señalar que no puedes ser mejor. Pero ella lo hace y es lo que más quiero y valoro. Esto debería ser un GRACIAS enorme, pero de nada me va a servir con lo cabezota, orgullosa, y toda un fila más, que es. Así que simplemente daros un consejo, si alguien es capaz de hacer una de las cosas dichas, no lo dejéis escapar, es lo mejor que podéis encontrar para recorrer los INSTANTES de la vida. 


Y aunque ha habido muchos momentos amargos, también ha habido momentos dulces, como los pasados con mi amiga o los pasados con unos franceses estupendos en agosto, o incluso las JMJ (por muy mal que lo tuvieran montado). Fueron momentos que no puedo olvidar, me han marcado, me han hecho crecer un poquito, verme a mí, ver un YO que no veía y darme cuenta de lo que llego a ser capaz.

Así que, yo despido este agridulce 2011 con nervios, por que mi año no empieza mañana, sino el día 2. Lo despido sonriendo, viendo lo que ni yo veía. Y sobre todo, diciendo:
ADIÓS 2011, HOLA 2012, por que estoy segura que será mucho mejor.




Y os digo algo, siempre hay Razones para creer en que va a ir mejor.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada